Una imagen en la que cuatro hombres rodean a una mujer mientras uno de ellos le agarra por las muñecas.
La imagen fue retirada en España e Italia, inmediatamente después, de todo el mundo. D&G alega: “intentábamos recrear un juego de seducción en la campaña y realzar la belleza de nuestras colecciones”.
Es cierto que el marketing no tradicional (tan recurrido últimamente) parte de la base: “lo importante no es lo que digan, sino que hablen de nosotros”. La cuestión es cómo y hasta dónde se puede utilizar el sexo para transmitir los valores de una marca. ¿Dónde está la frontera entre el morbo y la agresión?
De momento, el mundo entero ya ha visto la polémica fotografía, que más tarde retiraría. Pero ya está vista y hemos hablado de ella. ¿Objetivo cumplido?